Ejercicios de Frostig para mejorar la percepción visual

Frostig: percepción visual

Enhebrar es uno de los ejercicios más utilizados para mejorar la coordinación viso-motora.

       El programa para el desarrollo de la percepción visual (Marianne Frostig, David Horne y Ann Marie Miller) considera que la percepción visual no es sólo la facultad de ver de forma correcta, sino de reconocer y discriminar los estímulos visuales e interpretarlos, asociándolos con experiencias anteriores.

La enseñanza de la percepción visual se hace efectiva cuando se incluye en un plan integral del desarrollo del niñ@.

     La percepción visual presenta cinco facultades que influyen directamente en la capacidad de aprendizaje:

Coordinación viso-motora:

Capacidad de coordinar la visión con las manos o los pies, o resto del cuerpo de forma rápida y precisa.

Dependen de esta capacidad accioness como: correr, golpear una pelota, saltar obstáculos, enhebrar una aguja, colorear y escribir, también colocar pinzas alrededor de caja de zapatos, cortar flecos paralelos, colocar gomets sobre puntos, juegos con los dedos, enhebrar cuentas, enroscar tornillos, trazar y colorear formas, abotonarse, verter líquidos, recorrer laberintos con lápiz, etc.

Percepción figura-fondo:

Capacidad de percibir con más claridad aquello que atrae la atención (objeto-figura) dentro del campo perceptivo (fondo). Ante un estímulo, la figura es el objeto de nuestra percepción; al desviar la atención hacia otra parte del campo visual, el nuevo centro de interés se convierte en figura, y lo que antes era figura, en fondo. Esta capacidad influye en la localización de letras o palabras en una página o pizarra.

Se puede trabajar realizando actividades de discriminación con objetos, por ejemplo: buscar un botón cuadrado entre varios redondos, un bloque grande entre otros pequeños, una bola roja entre otras verdes, etc.

Constancia perceptual:

Capacidad para reconocer los objetos por sus propiedades invariables. Interviene en la identificación de formas y objetos, independientemente del color, el tamaño, la forma o la posición que adopten. Por ejemplo, un objeto no cambia aunque lo observemos desde distintos puntos de vista, más lejos, más cerca, desde arriba… Esta capacidad nos permite diferenciar entre letras semejantes, reconocer objetos tridimensionales dibujados en un plano bidimensional, etc.

Percepción de la posición en el espacio:

Capacidad para percibir un objeto en el espacio en relación con nuestro cuerpo. Esta capacidad y la siguiente son imprescindibles para la comprensión de los conceptos de número, magnitudes, distancias, etc., para dejar el espacio correcto entre las letras y palabras, etc.

Se puede desarrollar haciendo ejercicios de reconocimiento de la posición de su cuerpo con respecto a los objetos (por ejemplo: saltar fuera de la alfombra, ponerse debajo de la mesa o entre la silla y la pared; haciendo diferenciación entre derecha e izquierda en sí mismo, adoptar o imitar posturas, caminar siguiendo la dirección indicada, imitar la colocación de bloques formando distintos modelos, hacer copias de modelos en tableros perforados con clavijas de colores, etc.)

Percepción de las relaciones espaciales:

Capacidad de percibir la posición de dos o más objetos en relación con el propio sujeto y unos respecto de los otros.

 

Hay muchas actividades que pueden mejorar la percepción visual del alumnado con discapacidad. Fuente: Escuela 2 (Valencia).

 

 

About Navas Mar

Pedagoga y Logopeda desde 1997. Amplia experiencia en niños, jóvenes y adultos. Asociada con Laura Figueres Ferrando (Psicóloga)
This entry was posted in Disgrafia, Ejercicios de Frostig. Percepcion visual, Psicomotricidad, Trastorno de la escritura.. Bookmark the permalink.

Deja un comentario